La apuesta de la plataforma web NINJACUBA por conquistar al profesional cubano freelance

1 invVGO1oVnPoYVRj376kngCachivache Media Por: Gabriela Fernández Méndez, 1 de Mayo de 2017

Víctor M. Moratón. Emprendedor en tecnologías. La Habana. 29 años. Trabajo a tiempo completo

Fabián Ruiz Estévez. Diseñador. La Habana. 33 años. Modo de trabajo no especificado.

Víctor y Fabián tienen varias cosas en común. Ambos son profesionales freelance. Viven en Cuba y tienen licencia para el trabajo por cuenta propia. Sostienen que algunas veces se debe actuar por razones que van más allá del beneficio propio.

Y fundaron juntos un proyecto.

El propósito de Ninja Cuba es que el profesional tenga un espacio gratuito en Internet para anunciar su currículum y habilidades. Los empleadores tienen a su vez la posibilidad de publicar puestos de trabajo, y de enviarle una invitación a cualquier persona inscrita en el sitio.

¿Los primeros usuarios de Ninja Cuba? Fabián y Víctor. Esperan, como los demás inscritos en la plataforma, que un empleador los contacte y les ofrezca trabajo. De ello dependen sus ingresos, y hasta la manutención de su propio proyecto.

No será raro el caso de un servicio que haya surgido a partir de una motivación personal de los fundadores. “Trabajo como programador freelance –explica Víctor– y cuando se acaba algún proyecto en el que colaboro, muchas veces quedo un tiempo desempleado hasta que consigo otra oferta. A Fabián, diseñador, le pasa algo parecido.”

La intención es crear relaciones de trabajo, sin la mediación de intermediarios. Según Fabián, esa figura afecta negativamente el proceso: “Es una persona que conoce a ambas partes (profesional y empleador) y gestiona el trabajo, logrando que las personas que realmente trabajan tengan que pagarle un por ciento alto de sus ingresos.”

Los fundadores de Ninja Cuba decidieron invertir sus ahorros y tiempo en la creación de un sitio que sirviera de puente entre los profesionales cubanos y compañías, agencias, equipos de trabajo, reclutadores. Primero, calcularon ters meses de trabajo para dedicarle al proyecto. Ya van por más de seis.

El sitio, sin financiamiento externo, está online desde el primero de enero de 2017. A principios de abril, tenía alrededor de doscientos cincuenta perfiles de profesionales y cuarenta y nueve ofertas de empleo.

Un ninja es más que un japonés con espada y shuriken

La necesidad de encontrar mejores empleos, que satisfagan expectativas tanto económicas como profesionales, la reconocieron este dúo de diseñador e ingeniero mirándose a sí mismos. Luego, identificaron inquietudes semejantes en graduados de otras especialidades.

Hoy, en Ninja Cuba pueden aparecer proyectos de diversa índole: Desarrollo de aplicaciones, IT y Redes, Datos y Análisis, Diseño y Creatividad, Ingenierías y Ciencias, Economía y Contabilidad, Legalidad y Derecho, Traducción.

Sin embargo, las categorías más populares que el propio sitio identifica en sus usuarios siguen siendo relacionadas con las ciencias de la computación (aplicaciones web, móviles, de escritorio; maquetación; videojuegos) o las asociadas a diseño gráfico. Eso se puede interpretar como que aún hay una gran mayoría de freelancer inscritos con esas especialidades, aunque ya traductores o sociólogos pudieran inscribirse allí.

Desde hace muy poco, la plataforma tiene un espacio dedicado a obtener información sobre becas y cursos. “De otra forma, dejaríamos fuera a ese sector de nuestro público que le concede mucha importancia a la investigación y superación”, comentan los fundadores.

Captura de Pantalla.

Gabriela Fernández (GF): ¿Por qué Ninja Cuba?

Víctor Moratón (VM): “En el sector de las tecnologías, el termino ninja se asocia a los desarrolladores full stack, o sea que trabajan en diversas ramas. En ingeniería de software nos enseñan que para desarrollar un proyecto, existen una serie de roles: arquitecto, base de datos, desarrollador… pero muchas veces tienes que desenvolverte tú solo en la mayoría de ellos. Esa versatilidad es parte de la idea del Ninja.

La otra parte es que el cubano tiene chispa: lo mismo eres ingeniero y sales por la noche en el carro a botear o trabajas en una cafetería. Sumando a eso apagones, P11s e Internet en un parque, tienes que ser un ninja de verdad para sacarlo todo adelante”.

Los formularios incluyen algunos aspectos específicos de Cuba que hay que considerar antes de contratar a alguien: si la persona tiene acceso a Internet en un centro de trabajo, si lo paga en la WiFi Nauta, o qué calidad tiene su conexión.

También influyen el diseño y la usabilidad. El sitio debía ser fácil de comprender, fácil de descargar, y sobre todo fácil de usar. “Estábamos pensando en la persona que va a la zona WiFi, o sea, se conecta en un parque y no tiene mucho tiempo. A él, hay que simplificarle el proceso el máximo posible: si tienes que teclear información sobre ti en un formulario, tiene que ser lo más básico”, comenta Víctor.

Una vez listo el perfil online, las ofertas de trabajo llegan a tu correo a través de mecanismos de búsqueda y algoritmos. Fabián explica que “si usas correo Nauta, la información que necesitas va a llegarte en la comodidad de tu casa. Si no recibes un correo, sabes que no tienes que volver a conectarte”.

Pero navegar, el sitio online te propone posibilidades mayores. Las opciones de filtrado permiten elegir por especialidad, por tipo de trabajo según pago (por salario fijo o por hora de trabajo), y por horario (full time, part time o si hay flexibilidad).

Para los profesionales más solidarios, junto a cada oferta de trabajo hay doce opciones de compartir. Más allá de las básicas como email, Facebook o Twitter (que suelen ponerse a menudo, a pesar de que su uso en Cuba es limitado), propone otras más específicas como guardar en Pocket o improbables como Telegram. El usuario promedio no requiere tantas formas de compartir, cuando ni siquiera se trata de temas virales como noticias o humor. Aún menos teniendo en cuenta que el cubano semidesconectado posiblemente no identifique el servicio detrás de varios de esos íconos.

Por otra parte, está el nunca insignificante tema de la competencia. Gigantes como LinkedIn tienen vasta experiencia, una interfaz sencilla y atractiva, millonarios recursos y propósitos similares a los de Ninja Cuba. Enfocados específicamente al mercado cubano, también se pueden encontrar varias opciones de sitios de empleo, como cubafreelancer y cubaoutsource. Eso sí, algunos como este último enfocado solamente en el desarrollo de software.

GM: ¿Por qué usar Ninja Cuba y no otros sitios parecidos?

VM: “LinkedIn no permite al usuario regular ver todos los perfiles de la red. Sus cuentas Premium (de pago), te permiten acceder a un grupo mayor de personas. Sin embargo, con Ninja Cuba nada más registrarte tienes acceso a una base de datos con todos los usuarios inscritos.

Cubafreelacer lo revisamos y, en efecto, tienen una propuesta interesante. Pero nosotros tenemos más claro que la usabilidad es importante: aquí es difícil conectarte a Internet, y cuando se hace es para conversar con familiares y tienes q ir a un parque. Así que todo el proceso debe ser simple para el usuario”.

GM: ¿Tienen alguna métrica para saber a cuantos profesionales/proyectos ha ayudado Ninja Cuba?

VM: “A nosotros nos contactan a través del sitio, y por ahí nos llega feedback. Como el sitio no tiene una infraestructura para coordinar transferencias de pago, es difícil cuantificar la cantidad exacta de personas que ha ayudado a encontrar trabajo.

Captura de pantalla del sitio web.

Tenemos un registro de las personas que están aplicando por ofertas de trabajo y las que están buscando profesionales. Eso nos permite decir que hay un flujo de información que está viajando: las personas están siendo activas en la búsqueda de profesionales y proyectos en los que involucrarse”.

Los fundadores de Ninja Cuba reconocen que necesitarían una herramienta que les devuelva en números el éxito de su plataforma. Actualmente trabajan en una estrategia que contabilice lazos de trabajo establecidos entre usuarios, e incluso muestre la conformación de equipos. Me pregunto si existen otras variantes, como que el empleador puntúe a los usuarios de acuerdo con el trabajo realizado. O si les puede ratificar sus habilidades, aunque eso suene demasiado LinkedIn.

La obtención de métricas no es una cuestión de autocomplacencia. Esta plataforma debe demostrar su efectividad, no solo para ayudar a los profesionales, sino para destacar entre la competencia. El mejor producto o servicio en Internet siempre corre el riesgo de caer en un círculo peligroso: “No crecer-No ser visible-No ser útil-No crecer”

No existe libro de instrucciones para ninjas

La plataforma está online y es funcional. Ahora solo falta que se convierta en una de las vías favoritas del freelancer cubano para anunciarse, solo así podrá justificar su presencia y lograr un crecimiento en la red. La pregunta del millón, ¿cómo crecer?

Tener un sitio web de este tipo lleva actualizaciones frecuentes (a Ninja Cuba se le hacen 3 o 4 modificaciones semanales), y una constante supervisión de su funcionamiento. Para ello, la única conectividad que usan Víctor y Fabián es el parque de 15 y 16, del Vedado. Víctor suele descargarse en su “oficina al aire libre” toda la información, la monta en un servidor local en su laptop y sobre ella hace las mejoras necesarias, que luego tendrá que llegarse de nuevo a la WiFi a subir.

Como sabemos, esa conexión tiene un precio y no es precisamente barato. El valor del trabajo de Fabián y Víctor también. Más allá de sus motivaciones personales y las ganas de ayudar, algún modelo se tendrá que probar para rentabilizar ese proyecto. Los fundadores tienen calculado cuánto les hará falta para sostener Ninja Cuba en el tiempo, pero el sitio aún no da dinero.

“La forma de lograr la sostenibilidad no puede basarse en entorpecer las relaciones entre profesional y empleador. Tenemos como principio garantizarle trabajo al profesional sin ganar nada. No me puedo hacer rico con tu debilidad, cuando es la mía”, reitera Fabián.

Ambos fundadores consideran que pueden implementar mecanismos de cobro por un servicio añadido de calidad, destinado a empresas. “Un empleador de cualquier parte del mundo tiene que tener determinadas condiciones creadas para contratar: un casting, entrevista, y todo eso cuesta. Una vez que escoges a alguien, el contrato mínimo que se firma es por un año, aunque el trabajo de la persona te sirva o no”. El plan de Ninja Cuba sería desarrollar una herramienta fácil y atractiva para facilitar la contratación del personal adecuado para su puesto.

No es fácil lograr que te paguen por un servicio, y más cuando no estamos acostumbrados en Cuba a gastar en contratación. Fabián y Víctor lo saben. Y también deben saber que hasta que tengan dicho servicio funcional en la web, la incertidumbre sobre si NC camina hacia lo rentable prevalecerá.

Mientras, el único valor en crecimiento de la plataforma es la información de los profesionales inscritos. Resta ver si ese crecimiento mantiene una curva favorable a mediano plazo y los fundadores encuentran un modelo de negocio correspondiente con el principio de gratuidad al profesional, pero también les permita mantenerse sin generar pérdidas.

Aprende de los demás y de ti mismo

Entrevistas con la prensa, trabajo en redes sociales, contactos personales de los fundadores se encuentran entre los factores que ha visibilizado Ninja Cuba. Pero Víctor y Fabián le dan una importancia especial a la premiación del proyecto en el concurso 10kx10k Cuba.

En noviembre de 2016 se lanzó un concurso que pretendía destacar 10 empresas o proyectos cubanos en el sector de la tecnología. Ninja Cuba aplicó con una versión beta: el concurso no exigía que estuviera online. Con ella, resultaron premiados con un viaje a Estados Unidos, más específicamente al lugar de culto de los emprendedores tecnológicos de todo el mundo. Visitaron Palo Alto, California, e interactuaron con empresas del sector como Google, Uber, Twitter o Airbnb. También recibieron conferencias en la Universidad de Stanford.

Básicamente, el objetivo de la visita era conocer el sector del emprendimiento y ver qué podían aprender de ellos y aplicarlo para el desarrollo de tu proyecto de negocio. “Lo primero que nos impresionó fue la distribución del tiempo y las tareas. Nos dimos cuenta que nuestro sistema no está tan lejos. Y luego la distribución del trabajo: cómo delegan, cómo establecen los roles de los profesionales”, comenta Fabián.

Víctor cuenta cómo conocieron cubanos trabajando en grandes compañías como Google y Facebook. “Muchos de ellos están insertados en la parte de innovación, que es la delantera de cualquier empresa. Esa es la prueba de que el nivel cubano es muy bueno, aunque no tengamos un entorno amigable ni las condiciones materiales para aprender la tecnología”.

GM: Entonces, luego de haber visto cómo funcionan las grandes compañías, ¿qué retos tiene el emprendimiento tecnológico en Cuba?

VM: “Allá hay un ecosistema para el desarrollo de esos proyectos, el acceso a fuentes de financiamiento es muy cómodo. Como todo, surgió a base de fallos, recordemos la burbuja de las .com.

“Aquí, el primer problema es que no tienes acceso a la información. Y luego no tienes acceso a fuentes de financiamiento. Lo otro es la infraestructura tecnológica. En Cuba no se puede cobrar online, no tenemos cuentas bancarias de débito o crédito, ni pasarelas de pago”.

Fabián Ruiz: “Las aplicaciones que se desarrollen aquí en Cuba pueden ser muy efectivas en otros países, porque están adaptadas a las necesidades de los países subdesarrollados. Y eso puede entenderse como una debilidad de Silicon Valley: sus aplicaciones están diseñadas para la vida en países tecnológicamente avanzados, permanentemente conectados. No se enfocan a la gran masa de personas que viven en otras condiciones, que pueden necesitar aplicaciones offline, por ejemplo”.

Mucho se puede aprender de Silicon Valley. Como la historia ha demostrado en varias ocasiones, el emprendimiento exitoso no se trata de copiar modelos, si no de adaptar las buenas ideas al escenario social y tecnológico en el que se vive. Se extraen experiencias de las grandes compañías, pero también de las medianas que han logrado triunfar en un ámbito más local.

A partir de una motivación personal, los fundadores de Ninja Cuba identificaron un problema. Hace cuatro meses propusieron su solución. Solo resta ver si logran convertirse en la solución preferida de la comunidad freelancer cubana, esos mismos profesionales a los cuales Víctor y Fabián quieren beneficiar con una total gratuidad.

LINK: La apuesta de Ninja Cuba por conquistar al profesional cubano

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